Autor: Jorge Sergio
Desde Andalucía, Mediterránea
son el mar, son la cultura, son la mezcla y riqueza musicales.
Sin perder el respecto por la tradición, nos muestran su
forma de interpretar antiquísimas melodías. Emilio
Villalba, miembro del grupo, amablemente respondió a esta
entrevista.
¿Cómo y cuando nació
Mediterránea? ¿De dónde sois?
Mediterránea nace en Sevilla hace unos
cuatro años merced de las inquietudes que teníamos
por esta música y por la necesidad de trabajarla y hacer
algo interesante. Somos todos de por aquí. Mediterránea
lo componen actualmente Sonia Palma a la voz
y pequeña percusión, Enrique Montaño
a las percusiones (darbukas, panderos, riq, bendir...), Salva
con las flautas, (ney, kawal, duduk…, Davinia Casado
a la cuerdas, (tampura, tromba marina) y Emilio Villalba a las
cuerdas, (oud árabe, rubab afganés, sitar, saz…)
¿Cuánto hay de música y cuánto de
investigación en vuestro trabajo?
Pues mitad y mitad: necesitas estudiar e investigar en las fuentes
existentes: tradición oral, transcripciones de manuscritos,
descubrir ilustraciones... Cada paso te va dando una idea que
te forma sobre cómo puede sonar un tema, qué instrumento
es adecuado, cómo interpretarlo. Las ilustraciones como
las miniaturas persas o las que aparecen en el códice “Las
Cantigas de Sta María de Alfonso X” me resultan muy
interesantes puesto que puedes ver maneras de coger los instrumentos,
formaciones de músicos, posturas... información
que no aparece en las partituras. Luego precisas la formación
musical: estudiar las piezas, los modos, melodías, arreglarlas,
instrumentarlas basándote en todo lo que observas, en lo
que aprendes.
¿Existe mucha relación (incluso
armónica) entre la música cristiana, árabe
y judía, históricamente, en la zona mediterránea
y de la antigua Al-Andalus?
Más que una relación yo diría una “simbiosis”:
la música mediterránea tiene infinidad de aportaciones
cristianas, judías o musulmanas, ya sean ritmos, escalas,
estructuras, temas, que se mezclan como los ingredientes en una
comida.

¿En qué se inspira vuestro disco
Soñando Al-Andalus?
La idea era tratar de transmitir y evocar este mundo tan lejano
en el tiempo pero a la vez cercano geográficamente. Era
tratar de plasmar las sensaciones que se experimenta al contemplar
una mezquita, un patio, al pasear por una judería... Los
paisajes naturales y urbanos que aún podemos disfrutar
son quizá los inspiradores de la producción final
musical.
¿Hasta qué punto intentáis recrear la antigua
música con vuestra propuesta musical actual? Es evidente
que no hay grabaciones de tal y como sonaba la música en
aquella época... ¿Intentáis instrumentar
vuestra música de la forma más exacta posible, u
os tomáis la libertad de adaptarla a vuestro modo?
Intentamos adaptarla sobre todo al tiempo que nos toca vivir
para hacerla más cercana al público, a su entendimiento.
Una nuba andalusí podía durar horas: esto no podemos
hacerlo así en la actualidad. Pero siempre desde el respeto
a la música que interpretamos, con sinceridad y siendo
humildes y honestos. Intentamos que se conserve el espíritu
original de cada pieza.
Hay gente que ha mantenido parte de la riqueza y folclore musical
durante muchas generaciones y cientos de años, hasta nuestros
días. ¿Le gusta a los digamos más puristas
vuestro enfoque musical?
Hay de todo tipo de opiniones y todas son válidas. Siempre
te encuentras con gente que te defiende que aprecia tu trabajo
y le da su sitio y con otros que no les gusta lo que haces.
¿Cómo son vuestros directos? Parece ser que son
un punto fuerte de vuestra propuesta musical...
Los directos tienen un sabor especial: en primer lugar por la
espectacularidad de los propios instrumentos que usamos que hablan
por si solos, tanto por su forma estética como por sus
sonidos. En segundo lugar es la cantidad de ellos que usamos,
cerca de cuarenta entre instrumentos de cuerda, percusión
y viento. Esto interesa mucho al público que puede conocer
la rica organología que había en la Edad Media y
que aún se conserva en algunos puntos de la geografía
mediterránea. Esto provoca un espectáculo lleno
de colores y texturas sonoras que hacen muy atractivo y variado
el repertorio musical. Por último decir que somos unos
músicos muy viscerales e intentamos darlo todo en cada
concierto, comunicando con nuestros instrumentos y el público,
sin partituras de por medio que enfríen esa relación.

¿Qué representa el Mar Mediterráneo para
vosotros... o más concretamente para vuestra música
y actuaciones?
Inspiración, complicidad
¿Podéis darnos más detalles
sobre vuestros espectáculos “La Mujer y la Música
de Al-Andalus” y “El Mercader de Especias”?
La Mujer y la Música es un espectáculo
con un cuento que narra la vida de una mujer esclava llevada a
al-Andalus desde su niñez. Es el hilo conductor para acercar
al público la cultura musical medieval. El
Mercader de Especias es un espectáculo
con un repertorio dedicado a la música tradicional de los
distintos enclaves de las rutas comerciales del Mediterráneo.
¿Tiene la música como la vuestra los apoyos institucionales
que se merece?
Desconozco si otros grupos lo tienen pero nosotros desde luego
que no y es algo que hace falta. Pensamos que nuestro trabajo
y el de muchos músicos dedicados a este estilo contribuyen
a la recuperación, conservación y difusión
de un patrimonio que está bastante olvidado y que el público
tiene derecho a conocer. No estaría mal poder contar con
un mínimo de ayuda seria.
¿Tenéis previsto seguir actuando en breve?
Nuestra idea es actuar y mientras más, mejor. En el verano
tenemos cerradas varias fechas, sobre todo por el norte del país:
Oviedo, Tudela, Girona...
Muchas gracias por vuestra amabilidad.
Gracias por la ayuda e interés en nuestro proyecto.
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